AJEDREZ vs. COVID 19


«El ajedrez es demasiado juego para ser ciencia, y demasiada ciencia para ser juego».
Gottfried Leibniz (creador, junto con Newton, del cálculo infinitesimal)

«El ajedrez es un educador del raciocinio».
Ernesto “Che” Guevara

«El ajedrez es la gimnasia de la inteligencia».
Johann Wolfgang von Goethe

Estamos en una época difícil, la primera pandemia universal en la historia del ser humano, y eso me hace recordar que en, en otros países la gente ya ha vivido esto, ¡sin enfermedad!, En algunas ciudades de Rusia los inviernos son muy duros, temperaturas de hasta 40 o 50 grados bajo cero, durante varios meses. Para el invierno los rusos se preparan para hibernar como osos, se hacen con alimentos para varios meses, y después a encerrarse.

Ahora, ¿qué hacer?. En las condiciones que estamos viviendo nos damos cuenta que no es nada fácil encerrarse con la familia y convivir en casa todos los días, con sus 24 horas, es necesario tener alguna actividad interesante para no volvernos locos.

En la antigüedad trataron de descubrir el porqué del alto nivel ajedrecístico de los rusos. Se decía que era a causa de su terrible invierno. Dos o tres meses encerrados debía traer algo, al menos un gran nivel en ajedrez. Pero tenemos ahora una gran ventaja sobre los rusos de los siglos
anteriores, tenemos internet, televisión, radio y otras formas de distraernos y estar en contacto con la humanidad, pero analicemos: ¿Y si no tuviéramos esas ventajas? ¿Si tuviéramos que estar en casa encerrados con la familia si todo eso ¿qué haríamos? Creo que sería muy fácil enloquecer.

Ahora bien, ¿Cómo le harían los rusos , del siglo XIX o anteriores? Se necesita una actividad interesante, lo suficientemente compleja para que nuestro cerebro no se asfixie por falta de uso.

Podríamos hablar de arte, y no está nada mal, pero no todo mundo se siente atraído por realizar actividades artísticas, como la pintura, o la composición musical. ¿Qué los tal juegos de mesa? Hay muchos. Pero creo que jugar gatos o timbiriche, o alguno de los juegos sencillos de aquellas épocas no son tan interesantes como para entretenernos por meses, en poco tiempo estaríamos aburridos como una ostra.

Tal vez el ajedrez sea el único juego (junto con el Go), que nos puede mantener interesados por muchas horas al día, y por muchos días. El ajedrez es un juego que, a pesar de tener varios siglos de existencia, está muy lejos de estar agotado, y eso lo convierte en el juego ideal para una estancia de mucho tiempo enclaustrados.

Cuando se supo del alto nivel de ajedrez en Rusia, se pensó y se creyó por mucho tiempo, que se debía a esos terribles inviernos, yo pienso que hay otros factores, y tal vez más
importantes, pero no se puede negar que sus inviernos deben haber contribuido en algo para su gran desarrollo en este noble juego.

Los que hemos amado a Caissa, sabemos que podríamos sobrevivir, aún a una prisión, si se nos facilita un tablero, piezas y ual menos un jugador que comparta nuestra afición, nos divierte tanto.

Hace años, muchos ajedrecistas acostumbrábamos visitar el Ce. Re. So. Los sábados sólo para jugar con algunos prisioneros y ayudarlos a soportar su encierro, y recuerdo que en alguna ocasión unos de ellos me dijo que les estábamos quitando la séptima parte de su condena, pues los sábados, jugando ajedrez, conseguían olvidar donde estaban. “Los sábados no estoy preso” fue lo que me dijo textualmente.

Pero más importante, que ser una forma de pasar el tiempo es el saber que el juego del ajedrez nos trae otros beneficios, al ser el único juego popular capaz de ejercitar nuestro cerebro.

Se puede pensar en el cerebro como un músculo, al que también tenemos que ejercitar. La capacidad de pensar y analizar, es algo que se ha perdido, en gran medida, (y estoy dispuesto a discutirlo con argumentos), con el neoliberalismo, donde los seres humanos solo aspiran a ganar más dinero. A mí en particular, me llama la atención el darme cuenta que cuando juego ajedrez, siento mis pensamientos brotar, siento como fluyen, ¡Siento mis pensamientos! Eso lo dijo
Botvinnik, y yo lo he sentido y vivido.

El ajedrez es una actividad totalmente intelectual, mental. No busca obtener beneficios más allá de entrenar el razonamiento y el pensamiento lógico, no es un negocio que ofrezca
ganancias, pero tiene otros beneficios que, en mi opinión, son mejores que obtener ganancias materiales.

Dejando de lado lo que todo mundo sabe sobre el desarrollo de la inteligencia, con sus muchos etc., que nos ofrece el ajedrez, este noble juego también nos entrena para tomar
decisiones, pues cada posición representa un problema a enfrentar, un problema que tenemos que resolver, si queremos ganar, o sea que, cada movimiento requiere de una decisión razonada y argumentada.

Me es agradable afirmar con certeza que, de los muchos alumnos que tuve en mi camino como entrenador de ajedrez, prácticamente todos han sido buenos estudiantes, sin problemas
con las ciencias como matemáticas, física, química y más.

La gran mayoría piensa que el ajedrez es un juego matemático, y lo hacen pensando en los números, y sí, es un juego matemático, pero no exactamente con relación a los números, sino a las formas. El ajedrez no es un juego numérico ni aritmético, como la mayoría de la gente piensa, es más bien geométrico.

Pero volvamos a los inviernos rusos. Esta pandemia nos a metido a todos en un invierno ruso, y de nosotros depende dejarlo pasar o aprovecharlo. Se podrá discutir, que por los avances tecnológicos, estamos mejor que los rusos de hace un siglo. Pero aun así estamos encerrados, y necesitamos actividad mental (esto es de primera necesidad, como la canasta básica), para no volvernos locos. El cerebro necesita ejercicio, que difícilmente nos ofrece el internet, con todas sus ventajas.

Con las restricciones que nos impone el coronavirus, estamos ante una situación que el ajedrez nos puede hacer más llevadera, con la gran ventaja de ejercitar nuestro cerebro, mejorar nuestro razonamiento y entrenar nuestra capacidad de tomar decisiones acertadas.
No se diga más: ¡JUGUEMOS AJEDREZ!

La poesía y la música por principio son de las formas de expresión más humanas y al mismo tiempo muy afines, la mezcla de ambas ofrece una riqueza expresiva que puede hacer vibrar las fibras más sensibles del alma.

La poesía es palabra escrita o expresada oralmente. En esta última forma, la poesía cobra su máxima expresividad, puesto que la letra escrita se utiliza más bien como una memoria de los hechos y sucesos históricos, científicos y culturales de la humanidad.

Dicho de otra manera, creo que la forma perfecta de la poesía es oral, no escrita, como en la música o en el teatro, o el cine,la poesía es un arte que requiere ser interpretado. Me gusta
declamar, realizar un trabajo artístico (literario-musical), que lleve al público en un viaje por diversos sentimientos: amor, justicia, coraje, resentimiento, humor, esperanza, etc. mezclando los trabajos de poetas y músicos, difundiendo la obra de todos ellos, en un programa ligero y accesible, dejando de lado la etiqueta de intelectual que generalmente se atribuye a la poesía y a las bellas artes.

En esencia disfruto mucho el ofrecer al público recitales a base de poemas y canciones, que sea divertido y con gran sentido del humor, manejando música de trova , antigua (Atahualpa Yupanki, Alberto Cortés, Chico Buarque, Joan Manuel Serrat, Facundo Cabral, etc.), además de canciones humorísticas, algo “rockero” (Rocdrigo González), música mexicana ( Chava Flores),interpretar tangos serios y de los otros, además de llevar al público a los poetas universales (León Felipe, Pablo Neruda, Amado Nervo, Efraín Huerta, Mario Benedetti, Federico García Lorca, Rafael de León, Veselin Jánchev, etc.).
El arte no ha sido creado para un pequeño grupo de personas, es de todos y a todos debe llegar.