PRÓLOGO

El estudio del ajedrez debe comenzar por el final, decía José Raúl Capablanca, y es curioso que, habiendo sido Capablanca uno de los más grandes ajedrecistas de la historia, la mayoría de los jugadores de ajedrez no haga caso de ese consejo.

Estudiar aperturas es como iniciar el avance por una autopista que a las 15 o 20 jugadas se acaba y sólo queda una selva bloqueando todos los caminos. Estudiar finales, es el equivalente a ver una luz al final del camino que nos sirve de guía.

Lev Polugaevsky, uno de los mejores maestros de ajedrez de los años 80’s se quejaba de que con tanta teoría de aperturas, muchos maestros internacionales podían jugar de memoria, a veces hasta 30 jugadas, sin cometer prácticamente ningún error, y él, siendo gran maestro, comenzaba a obtener ventaja sólo después de eso. La queja de Polugaevsky parece dar la razón a los estudiosos de las aperturas, pero es exactamente lo contrario: La diferencia entre los maestros y los grandes maestros no es nivel en el conocimiento de aperturas, sino la destreza para jugar después de la apertura. De manera similar en el Texas Holdem, los maestros del poker consideran que el juego comienza en realidad después del flop (las tres primeras cartas comunes). Yo diría que el juego de ajedrez comienza después de la apertura.

La mayoría de los grandes maestros de ajedrez están de acuerdo en que es en el medio juego y en el final donde se hace la diferencia entre un ajedrecista y un jugador de café, o «mueve piezas».

Por si faltan argumentos, le pediré al lector que observe a los jugadores de ajedrez en los torneos locales. Comprobar fácilmente que los mejores jugadores no son los que saben más de aperturas, sino los que mejor juegan los finales.

La siguiente frase puede resumir todo lo antedicho: <>

Capablanca tenía razón, lo primero que se debe estudiar en ajedrez son los finales, y de estos, los primeros que hay que estudiar son los de peones. No sólo por ser los más usuales en la práctica, sino porque son la base para comprender los finales de piezas.

Debo aclarar que este tema (finales de peones), fue prácticamente agotado por Maizelis, pero al dar clases en la escuela de ajedrez Pioneros Siglo XXI, percibí que era demasiado profundo y complejo, por lo que decidí hacer este libro sólo hasta los finales de peón y rey contra peón y rey, donde el jugador común podrá sacar el máximo provecho, dejando temas muy complejos como los finales con más peones y la Teoría de las casillas conjugadas, para cuando el jugador común se convierta en Maestro Internacional.

Además de tomar los ejemplos de Maizelis se añadieron muchos ejemplos tomados de revistas y de otros libros, además de algunas composiciones de mi creación.

-El autor